En el marco del Día de los Parques Nacionales, el intendente del área protegida, Gabriel Cortinovis, encabezó los festejos oficiales. Destacó el legado histórico del perito Francisco P. Moreno y revalorizó el compromiso diario de quienes custodian la biodiversidad y combaten los incendios en la región.
El Parque Nacional Los Alerces (PNLA) fue escenario de las conmemoraciones oficiales por el Día de los Parques Nacionales, una fecha que este año cobró un sentido especial al cumplirse 123 años de trayectoria institucional en el país.
El acto central, previsto para las 11 de la mañana, reunió a autoridades, trabajadores y vecinos para recordar los orígenes de la conservación en la Argentina.
Durante la ceremonia, el intendente actual del parque, Gabriel Cortinovis, tomó la palabra para reflexionar sobre la fecha y los valores fundacionales de las áreas protegidas.
«Hoy estamos celebrando 123 años de una historia que comenzó allá por 1903, cuando el conocido Francisco Pascacio Moreno donó parte de sus tierras para que fueran conservadas y disfrutadas por las generaciones futuras. Un gesto que marcó el inicio de lo que hoy conocemos como nuestro sistema de parques nacionales», expresó el funcionario.
Mucho más que paisajes: el factor humano detrás de la custodia ambiental
En su discurso, Cortinovis hizo hincapié en que la importancia de los parques nacionales trasciende la belleza escénica de sus montañas, lagos y bosques milenarios. Para el jefe comunal, el verdadero motor de la institución reside en su gente.
«No solamente son paisajes, sino que son también las personas que los habitan, los que los cuidan, que trabajan en ellos y construyen día a día su historia», remarcó.
Asimismo, dedicó un párrafo especial para homenajear a los trabajadores que sostienen operativamente el área protegida, tanto a quienes se encuentran en funciones como a aquellos que legaron gran parte de su vida a la institución.
«Detrás de cada sendero, de cada seccional, de cada incendio combatido y de cada tarea de conservación, hay personas, familiares, historias y un enorme compromiso», concluyó Cortinovis, revalidando el esfuerzo cotidiano que demanda proteger uno de los patrimonios naturales más importantes de la Patagonia.

