Una madrugada de gritos, piedras y disparos de goma terminó con un joven detenido en el barrio Cañadón de Bórquez, en Esquel. El episodio ocurrió este martes 13 de octubre, luego de que el Centro de Monitoreo recibiera alertas por presuntas detonaciones.
Según expuso la procuradora fiscal Paula Bestene en la audiencia, el primer patrullaje se realizó a las 3:46. Diez minutos después, una vecina volvió a alertar sobre personas ocultas entre los pinos.
Cuando los efectivos regresaron, dos hombres comenzaron a seguirlos, insultarlos y arrojar piedras contra el móvil policial. Ante la agresión, los uniformados efectuaron dos disparos disuasivos al suelo con balas de goma. Una piedra impactó en la parte trasera del patrullero y, tras una persecución a pie, uno de los sospechosos fue detenido.
El joven fue trasladado al Hospital Zonal de Esquel, donde constataron que no tenía lesiones, aunque se encontraba en estado de ebriedad.
En la audiencia, la Fiscalía le atribuyó provisoriamente los delitos de atentado a la autoridad en concurso ideal con daño agravado. La Defensa Pública aceptó la legalidad del arresto, pero adelantó que el imputado dará otra versión de lo ocurrido.
El juez declaró legal la detención, formalizó la investigación y dispuso la libertad del joven, que continuará sometido al proceso penal.
Fuente: Ministerio Público Fiscal

