El vehículo tenía un pedido de secuestro activo dictado por la Justicia de Esquel. Tras un operativo de la División Sustracción Automotores, el rodado terminó en la comisaría.
Un auto que lograba esquivar a la Justicia desde hacía más de una década finalmente cayó en manos policiales. En un sorpresivo operativo civil, personal de la División Sustracción Automotores de Esquel logró localizar y secuestrar un vehículo que arrastraba un pedido de secuestro vigente desde el año 2015.
El hallazgo se produjo en el marco de una serie de tareas investigativas vinculadas a una causa civil que tramita ante el Juzgado de Ejecución de Esquel. Los pesquisas le seguían el rastro al rodado hasta que las pistas los condujeron directo a un domicilio particular de la tranquilidad de la localidad de Aldea Escolar.
El operativo y traslado
Al arribar al lugar, los efectivos constataron la presencia del automóvil y verificaron en los sistemas policiales que, efectivamente, sobre el coche pesaba la estricta orden judicial de incautación emitida hace 11 años.
Las medidas de rigor: Tras labrar las actas correspondientes, se procedió al secuestro inmediato del rodado. Por razones de jurisdicción, el vehículo fue trasladado y alojado en la Comisaría de Trevelin.
El automóvil quedó bajo custodia policial y a total disposición de la autoridad judicial interviniente, mientras se continúan con las actuaciones de rigor para determinar cómo llegó el vehículo a ese domicilio y regularizar su situación legal.

