El tramo que une Esquel con Trevelin presenta condiciones de alta peligrosidad por la lluvia ininterrumpida, baja visibilidad y acumulación de agua sobre el pavimento. Equipos de Vialidad Nacional recorren la zona y difunden recomendaciones clave para evitar siniestros.
Las persistentes condiciones climáticas adversas que afectan a la región han vuelto sumamente compleja la transitabilidad en los caminos de la cordillera. Las autoridades viales informaron que la Ruta Nacional N° 259, específicamente en el tramo que conecta Esquel con Trevelin, se encuentra bajo un panorama de alta vulnerabilidad, por lo que se exige circular con extrema precaución.
Actualmente, el sector se ve afectado por lluvias continuas y ráfagas de viento. La calzada permanece completamente mojada y registra una peligrosa acumulación de agua en diversos sectores. A esto se le suma la inestabilidad de las banquinas, afectadas por la presencia de barro y agua acumulada, bancos de niebla que reducen drásticamente la visibilidad en zonas específicas y el riesgo latente por la presencia de animales sueltos. Ante esta situación, equipos de Vialidad Nacional se encuentran desplegados en el área realizando recorridos preventivos de monitoreo.
El peligro del «Aquaplaning»: ¿Qué es y cómo prevenirlo?
Debido a los sectores con agua acumulada sobre el pavimento, los especialistas advierten sobre el riesgo de experimentar aquaplaning. Este peligroso fenómeno físico ocurre cuando un vehículo transita sobre una capa de agua y los neumáticos pierden total adherencia con la superficie de la calzada, imposibilitando el control del rodado.
Para prevenir accidentes bajo estas circunstancias, se detallan las siguientes recomendaciones:
Bajar la velocidad: Es la medida principal para permitir que el neumático evacue el agua de forma correcta.
Evitar charcos: Esquivar las acumulaciones evidentes de agua sobre el asfalto.
Seguir las huellas: Utilizar las marcas y líneas dejadas por los vehículos que circulan adelante.
Aumentar la distancia: Mantener un margen de frenado mucho mayor respecto al auto precedente.
Mantenimiento del vehículo: Verificar que los neumáticos cuenten con la presión adecuada y constatar el correcto estado de los amortiguadores.
¿Cómo actuar si el auto pierde el control?
En caso de verse sorprendido por este fenómeno y sentir que el automóvil «flota» sobre el agua, las autoridades recuerdan que se deben seguir tres pasos fundamentales: primero, sujetar el volante fuertemente con ambas manos para mantener la trayectoria recta; segundo, evitar frenar bruscamente y dejar que la velocidad disminuya de forma natural desacelerando gradualmente; y finalmente, una vez recuperado el control total, bajar la velocidad y mantener el máximo nivel de atención en el camino.

