Tres dotaciones de Bomberos Voluntarios controlaron las llamas en la vivienda de la familia Evans en apenas media hora, impidiendo que el fuego se propagara a las casas vecinas.
Un gran susto se vivió en la localidad chubutense de Corcovado cuando un incendio comenzó a devorar una vivienda en el barrio Alborada. Sin embargo, gracias a un llamado de emergencia a tiempo y a la impecable velocidad de respuesta del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios, la situación pudo ser controlada antes de que se transformara en un desastre mayor para el vecindario.
El siniestro se desató en el domicilio de la familia Evans. Al recibir el alerta, el cuartel local activó los protocolos de inmediato y despachó tres unidades con sus respectivas dotaciones completas hacia el lugar de los hechos.
Treinta minutos de máxima tensión
Al llegar al domicilio, los bomberos se encontraron con un foco ígneo activo que ya estaba afectando de forma estructural a la vivienda. Con el peligro latente de que las llamas se extendieran a las casas linderas, el equipo inició un operativo contrarreloj:
Ataque directo: Se concentraron los esfuerzos en el foco principal para aplacar la intensidad del fuego.
Contención perimetral: Se cortaron las vías de propagación, logrando blindar las viviendas vecinas.
Enfriamiento y seguridad: Tras extinguir el fuego, se realizaron tareas de enfriamiento para asegurar la zona y descartar cualquier riesgo de reignición.
Un trabajo impecable: Toda la intervención se desarrolló en apenas 30 minutos. La velocidad y precisión de los bomberos permitieron resguardar la seguridad de todo el sector y evitar que otras familias perdieran sus hogares.

