Operó un helicóptero hidrante durante casi tres meses en el combate contra los devastadores incendios forestales de la cordillera, dejando un legado imborrable de valentía y entrega antes de perder la vida en la tragedia aérea que conmociona al país.
La trágica caída de un helicóptero en la provincia de San Juan, que se cobró la vida de seres humanos profundamente comprometidos con la protección y el servicio a la comunidad, resonó con especial dolor en la región patagónica. Entre las víctimas se encontraba el aviador a cargo de la aeronave, una figura sumamente valorada por su incansable labor en la protección de los bosques nativos.
El piloto había tenido un rol fundamental durante la reciente temporada estival en el Parque Nacional Los Alerces (PNLA). Durante casi tres meses de intenso e uninterrupted trabajo, operó desde el aire en misiones de alto riesgo para contener los voraces incendios forestales que amenazaban la biodiversidad de la zona. Su destreza al mando del helicóptero fue clave para apoyar las tareas de brigadistas y bomberos en los terrenos más inaccesibles.
Desde distintas instituciones y cuerpos de respuesta ante emergencias, entre ellos Bomberos Voluntarios de Trevelin, expresaron su más profundo pésame y dolor ante esta irreparable pérdida, acompañando a las familias y compañeros de servicio de los fallecidos. El recuerdo de su heroica labor y su compromiso inquebrantable en el combate del fuego permanecerá vigente en la memoria de toda la comunidad.


