La gira de Javier Milei por Estados Unidos arranca con un plato fuerte: una reunión con la titular del FMI, Kristalina Georgieva. Lo acompaña su ministro de Economía, Luis Caputo, en un contexto de máxima tensión por la disparada del dólar y la intervención récord del Banco Central, que el viernes vendió casi US$700 millones en un solo día.
El Gobierno intenta mantener a raya al mercado cambiario, pero la presión se siente cada vez más. La derrota electoral en la provincia de Buenos Aires aceleró la desconfianza y forzó a la administración a redoblar las intervenciones. Por eso, la reunión con Georgieva es vista como clave: Argentina necesita que el Fondo ratifique su apoyo, tal como lo hizo semanas atrás su vocera Julie Kozack, y que acompañe nuevas medidas.
Además, Milei aprovechará su paso por Nueva York —donde participará de la Asamblea General de la ONU— para sumar encuentros bilaterales. Están confirmados Donald Trump y Benjamin Netanyahu, además de una cena con Scott Bessent, el nuevo secretario del Tesoro de Estados Unidos. El objetivo es claro: mostrar respaldo político internacional y conseguir oxígeno financiero.

