La posible llegada de Uber a Esquel encendió el rechazo de parte del sector taxista. Manuel, trabajador del volante en la ciudad, expresó su preocupación por el impacto que podría tener la plataforma sobre taxis y remises y advirtió sobre la posibilidad de que aumente el transporte fuera de las reglas locales.
“Va a haber gente trabajando clandestinamente”, sostuvo el taxista, quien manifestó su desacuerdo con la incorporación de la aplicación al sistema de transporte de pasajeros. Además, cuestionó las tarifas y consideró que podrían perjudicar incluso a los propios conductores que trabajen mediante la plataforma.
El debate se da mientras el municipio prepara una propuesta para regular las aplicaciones de transporte, que será presentada ante el Concejo Deliberante. La iniciativa contempla que Uber pueda operar en Esquel, pero establece que sus conductores deberán cumplir requisitos de habilitación, seguridad y tributación que podrían ser iguales o incluso más exigentes que los exigidos a taxis.
Manuel también se refirió a la aplicación de transporte impulsada por el municipio, que continúa vigente, aunque aseguró que no logró los resultados esperados en la ciudad.
La discusión abre un nuevo capítulo en el transporte de Esquel: cómo incorporar las plataformas digitales sin profundizar los conflictos con los servicios tradicionales y bajo qué condiciones podrán trabajar quienes quieran sumarse.

