La plaga de tucuras volvió a golpear con fuerza en la zona norte de El Maitén, afectando a los parajes Ranquil Huao, Cordillera y Tropezón, cerca de Cushamen. Los insectos devoraron todo el pasto disponible y dejaron a los animales sin alimento.
“Este año casi no tuvimos invierno, fue muy seco, sin nieve ni lluvias. Y ahora con la tucura no queda nada. El campo está pelado”, contó Andrés Huala, presidente de las comunidades mapuches del lugar, en diálogo con Otra vuelta de tuerca.

La situación es tan grave que las tucuras llegan hasta las casas, escuelas y corrales. “Tenemos que hacer zanjas alrededor de las casas porque se trepan por las paredes. En la Escuela 60 están pegadas a las paredes y los chicos siguen en clases. Sacamos carretilladas de tucuras todos los días”, relató.
La falta total de pasturas derivó en una escena desesperante: “Al no haber pasto, los animales se comen las tucuras muertas. Y cuando están fumigadas, se enferman. La carne se vuelve amarga, agria, y no se puede vender”, explicó Huala.
Además, fumigar también representa un riesgo: “El remedio es fuertísimo, quema los pastos. Si usás más de lo que corresponde, te podés intoxicar. Y no hay dónde mover los animales mientras se fumiga, entonces se afiebran y se pierden”.
UNA SITUACION CRITICA
Las consecuencias ya se sienten: alta mortandad de corderos y ovejas y una fuerte caída en la producción. “Algunos ya empezaron a perder animales. Los corderos se mueren, y los que quedan caminan buscando pasto y se pierden”, dijo.
La comunidad atraviesa una situación crítica: sin pasto ni posibilidad de vender animales, no hay ingresos para comprar víveres ni leña para el invierno. “Vivimos de los animales. Pero este año no hay producción. Sin venta, no hay plata para pasar el invierno”, lamentó.
Huala pidió asistencia urgente al Estado: “Hace meses pedimos ayuda, pero no llega. Hablé con la ministra de Producción y me dijo que tienen el forraje, pero que todavía no lo mandan porque están con el cambio de gestión”.
Mientras tanto, las comunidades siguen resistiendo en uno de los sectores más afectados de Cushamen, donde más de una docena de parajes enfrentan la misma plaga y esperan una respuesta que no termina de llegar.
Fuente: Canal 4

