Un hombre de 59 años, acusado de abuso sexual agravado contra su nieta menor de edad, fue detenido en la ciudad de La Banda, Santiago del Estero, tras permanecer prófugo desde 2024. La captura fue realizada por la Policía Federal Argentina (PFA) en un operativo supervisado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, luego de descubrir que el buscado concurría con regularidad a una sucursal bancaria para cobrar un plan por discapacidad.
El caso se originó en Esquel, donde los hechos denunciados ocurrieron durante 2024. Según la investigación, el hombre aprovechaba los momentos en que los padres de la niña se ausentaban por trabajo y la dejaban a su cuidado, para abusar de ella de manera reiterada. La denuncia avanzó rápidamente en la Justicia provincial y dio lugar a un pedido de captura nacional.
La causa quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción a cargo de la Dra. Gabriela Balbuena, con intervención del fiscal general Martín Robertson, ambos del Ministerio Público Fiscal de Chubut. En paralelo, la pesquisa operativa fue delegada a la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Esquel de la PFA, cuyos agentes comenzaron a reconstruir los movimientos del prófugo.
Las primeras tareas permitieron determinar que el acusado había huido a Santiago del Estero y cambiaba de vivienda de forma constante para eludir a la Justicia. Ante esta situación, se sumó personal de la DUOF Santiago del Estero, lo que permitió profundizar el seguimiento. Finalmente, detectaron que el hombre percibía un beneficio social en una sucursal del Banco Nación en la ciudad de La Banda.
Con ese dato clave, los efectivos montaron un operativo de vigilancia encubierta en los alrededores de la entidad bancaria. La captura se concretó en la vía pública, en la esquina de Belgrano y Las Heras, sin incidentes. El detenido, de nacionalidad argentina y 59 años, quedó a disposición del magistrado interviniente.
La imputación que enfrenta es una de las más graves contempladas en el Código Penal: “abuso sexual con acceso calificado por el vínculo, y por causar grave daño a la salud de la víctima menor de edad, en modalidad continuada”. En estos casos, la jurisprudencia suele considerar penas elevadas debido a la gravedad del daño, la relación de confianza traicionada y la continuidad de los abusos.

