La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) salió a marcar la cancha antes del paro nacional del miércoles y afirmó que la adhesión “va a ser enorme”. ¿El motivo? El rechazo total a la reforma laboral que empuja el Gobierno.
Rodolfo Aguiar, su secretario general —y recientemente denunciado por el Gobierno por “atentar contra el orden constitucional”— no se guardó nada.
“La reforma y el acuerdo con Estados Unidos van de la mano: laburar más, cobrar menos y facilitar el saqueo”, tiró sin filtro.
Según el gremialista, los trabajadores ya están cayendo en la cuenta de lo que significa la reforma: “No trae ni un beneficio para nadie que no sea una gran empresa”, lanzó.
Aguiar también salió a responder a quienes los acusan de “golpistas”:
“Golpista es gobernar contra la Constitución. Hacer una huelga es un derecho”, apuntó.
El paro será la primera movida fuerte después de las elecciones y, según ATE, busca “volver a encender la llamita de la conflictividad”. Prepará el mate: el miércoles pinta movido.

