La noticia cayó como un baldazo: el Gobierno provincial decidió revertir el contrato con Profand —que llevaba solo 45 días vigente— y devolverle los activos de Alpesca a Red Chamber. La decisión, tomada sin justificación clara, reaviva la preocupación por la falta de seguridad jurídica que viene frenando el desarrollo del sector pesquero en la ciudad.
Pesquera Deseado había tomado control el 1 de octubre, reactivado la planta, invertido en su puesta a punto y garantizado los sueldos del personal. Pero cuando la empresa solicitó los permisos de pesca y los buques necesarios para operar, la Provincia respondió que “no puede cumplir”.
La decisión afecta directamente a 400 familias madrynenses, a horas del inicio de la temporada de langostino, y desarma un proyecto que empezaba a recuperar la histórica planta de Alpesca.
En Profand hablaron de “consternación” y anunciaron que defenderán sus derechos. En paralelo, Red Chamber, cuya gestión había sido fuertemente cuestionada, vuelve al escenario con denuncias judiciales en marcha.
Un retroceso que vuelve a dejar a Madryn en medio de disputas políticas y decisiones que parecen tomarse sin medir las consecuencias

