Mientras la mayoría se queja del viento patagónico, 50 ciclistas decidieron usarlo de motor (o de enemigo, según el tramo) y lanzarse a la 2ª Travesía “De la cordillera a la costa”, un recorrido épico que une Trevelin con Rawson. Todo en homenaje a Roque Carrasco.
La aventura arrancó con drama: el temporal del lunes obligó a suspender el tramo Trevelin–Esquel, así que hicieron una largada simbólica desde las viñas de Nant y Fall para no perder la foto. El martes sí: pedales al piso desde el estadio Dante Aristeo Brozzi en Esquel rumbo al este, sin mirar atrás.
A las 16 llegaron a Tecka, donde hicieron noche y recargaron energía. Este miércoles volvieron a la ruta, derecho a Paso de Indios, para seguir el jueves. Son 6 etapas en total y la banda completa —ciclistas más 10 personas de apoyo técnico y logístico— ya tiene la llegada marcada para el sábado a las 17, cuando entren a Rawson por Ruta 7 como si fuera Champs-Élysées pero versión Valle.
La movida está organizada por la Asociación Pasión por el Ciclismo, y no es solo pedalear: apuntan a hermanar pueblos, plantar árboles en varias localidades y dar charlas a lo largo del recorrido. Participan representantes de Chubut, Río Negro y Neuquén, así que la Patagonia unida pedalea… aunque el viento no siempre coopere.
Ahora mismo el pelotón avanza por Ruta 25, y cuando lleguen a 28 de Julio van a enganchar Ruta 7 para completar los últimos kilómetros hasta la capital provincial. Si todo sale bien (y el dios Eolo se toma el fin de semana libre), el sábado llegan firmes.

