Con el objetivo de garantizar unas fiestas seguras, pacíficas y respetuosas, las municipalidades de Esquel y Trevelin recuerdan que continúa vigente la prohibición total del uso de pirotecnia dentro de sus ejidos urbanos. En Esquel rige la Ordenanza Municipal N.º 195/09, mientras que en Trevelin la normativa está establecida a través de la Ordenanza N.º 68/96.
La prohibición alcanza a todo tipo de elemento que se encienda por fricción, combustión o mecha, e incluye la comercialización, tenencia, transporte y uso de pirotecnia. La medida apunta a proteger de manera integral a la comunidad y al entorno, con especial atención en los sectores más vulnerables a los efectos de los estruendos y los riesgos asociados a los explosivos.
En el caso de las personas con Trastorno del Espectro Autista, los sonidos repentinos y de alta intensidad pueden resultar altamente perturbadores. La pirotecnia puede generar crisis de ansiedad, ataques de pánico, estrés agudo y un profundo sufrimiento sensorial, producto de la hipersensibilidad auditiva que presentan muchas personas.
Los animales también se ven gravemente afectados. Los estallidos provocan miedo extremo, desorientación, taquicardia y elevados niveles de estrés, situaciones que pueden derivar en accidentes, escapes con riesgo de atropello, autolesiones o la pérdida del hogar. Muchos animales huyen despavoridos, alejándose de sus dueños o de sus hábitats seguros, con consecuencias que en algunos casos resultan irreparables.
A este escenario se suma el riesgo ambiental. Tanto Esquel como Trevelin están rodeadas de áreas forestadas de alto valor ecológico, y el uso de pirotecnia representa una amenaza real de incendios forestales con efectos devastadores para la flora, la fauna nativa y las propiedades cercanas. En zonas urbanas, además, el uso de estos elementos pone en peligro la seguridad de las viviendas y la integridad física de las personas, siendo causa de quemaduras y accidentes graves todos los años.
La ordenanza vigente en Esquel contempla solo excepciones muy específicas, como el transporte en tránsito hacia fuera de la ciudad debidamente documentado, el uso por parte de fuerzas armadas y de seguridad en funciones, y los espectáculos pirotécnicos profesionales que cuenten con autorización y todas las medidas de seguridad correspondientes.
Quienes incumplan la normativa se exponen a sanciones económicas y administrativas. En el caso de una primera infracción, la multa es de 46 módulos más el decomiso del material. Si hay reincidencia, la sanción asciende a 120 módulos y también incluye el decomiso. En una tercera infracción, se dispone además la clausura del comercio infractor por un plazo mínimo de dos días.
La Policía de la Provincia y los organismos municipales llevan adelante controles para fiscalizar el cumplimiento de la ley. Ante la detección de venta, transporte o uso de pirotecnia en Esquel, la comunidad puede realizar denuncias a través de los números oficiales habilitados por el municipio.
En paralelo, el Municipio continúa desarrollando campañas de concientización, especialmente en escuelas, para informar sobre los riesgos asociados a la pirotecnia. “Una Navidad sin estruendos es una Navidad más segura para todos” es el mensaje que se promueve, con el objetivo de celebrar de manera responsable y construir una Esquel y una Trevelin más tranquilas, seguras y respetuosas con las personas, los animales y el entorno natural.

