La causa por la muerte de Laura Romano Abrea dio un giro importante en las últimas horas. Tras una audiencia cargada de tensión, el juez Richeri resolvió dictar la prisión preventiva domiciliaria con control electrónico para Xiomara Barroso, imputada en el expediente.
La decisión llegó luego de que la Fiscalía rechazara el pedido de morigeración presentado por la defensa y solicitara que se mantuvieran las medidas vigentes. En la misma línea se expresó la querella, representada por la abogada Marcela Fragala, quien sostuvo que el avance de la investigación cambió de manera sustancial el escenario procesal.
Durante la audiencia se detalló la incorporación de nuevas pruebas, entre ellas testimonios clave y pericias sobre teléfonos celulares, que refuerzan la hipótesis de que Barroso era quien conducía el vehículo al momento del hecho. Para la querella, estos elementos justifican una medida que asegure el normal desarrollo del proceso y evite cualquier riesgo procesal.
Con esos argumentos sobre la mesa y tras casi una hora de deliberación, el juez hizo lugar al planteo y ordenó la prisión domiciliaria preventiva, bajo monitoreo electrónico.
Sin embargo, la resolución no quedó firme. La defensa interpuso un recurso y ahora la definición pasará a una nueva audiencia de revisión, que será evaluada por dos jueces. La convocatoria será realizada por la Oficina Judicial y está prevista para la tarde de hoy.
Mientras tanto, la causa sigue avanzando y se encamina hacia una etapa decisiva, con una imputada ahora bajo una medida más severa y una investigación que suma pruebas clave.
Fuente: FM Paraiso 42

