En un contexto donde el acceso a la justicia no se agota en los expedientes, el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) de Esquel se consolida como un espacio clave de contención y acompañamiento. Durante 2025, un total de 620 personas recibieron asistencia gratuita y confidencial, reafirmando que escuchar, orientar y acompañar también es hacer justicia.
Más allá de la tramitación formal de cada causa penal, en el ámbito de la Fiscalía funciona un equipo interdisciplinario que trabaja para que las víctimas no atraviesen el proceso judicial en soledad, ofreciendo apoyo profesional en momentos de especial vulnerabilidad.
Presencia territorial en toda la circunscripción judicial
Uno de los pilares del trabajo del SAVD es su alcance territorial. A lo largo del año, el equipo brindó acompañamiento no solo en Esquel, sino también en Trevelin, Tecka, Gualjaina, Río Pico, Gobernador Costa, José de San Martín, Corcovado y distintos parajes rurales.
Esta presencia activa en las localidades permite garantizar que el acceso a la asistencia no dependa de la distancia ni de los recursos de las personas afectadas, fortaleciendo una justicia más cercana y humana.
Acompañar para sanar: el abordaje de las secuelas
El impacto de un delito no termina cuando el hecho ocurre. Las secuelas emocionales y psicológicas pueden extenderse durante años, y es allí donde el rol del SAVD se vuelve fundamental. El equipo trabaja específicamente en el abordaje de las denominadas secuelas victimológicas, ayudando a las personas a procesar situaciones traumáticas como abusos, estafas o violencia familiar.
Según el informe de gestión del servicio, el 53% de las personas asistidas en 2025 fueron víctimas de violencia de género, un dato que subraya la necesidad de un acompañamiento especializado, con sensibilidad, perspectiva y compromiso sostenido.
Acompañamiento en instancias clave del proceso judicial
La intervención del SAVD cobra especial relevancia en momentos de alta exposición emocional, como los Juicios por Jurados o las declaraciones de niñas, niños y adolescentes en Cámara Gesell. En estas instancias, el acompañamiento profesional resulta decisivo para resguardar derechos y evitar nuevas revictimizaciones.
Construir comunidad desde la información
Además del trabajo directo con las víctimas, el SAVD desarrolla tareas de sensibilización y concientización comunitaria a través del programa Procomunidad. Esta iniciativa articula acciones con escuelas, hospitales y fuerzas de seguridad, con un objetivo claro: promover el conocimiento de derechos y fortalecer la prevención.
Porque una comunidad informada es una comunidad más preparada para acompañar y proteger.
Más de 30 años poniendo a la víctima primero
Los Servicios de Asistencia a la Víctima del Delito forman parte del Ministerio Público Fiscal desde hace más de tres décadas. Con el paso del tiempo, estos equipos se han ido fortaleciendo en toda la provincia, bajo una premisa central: la víctima es una persona que merece respeto, cuidado y una oportunidad para volver a empezar.

