La tranquilidad de la madrugada del domingo se rompió de forma violenta en la zona de Costanera al 1200. La comisario Carolina Pauli, de la Unidad Regional Esquel, confirmó los detalles de un homicidio que comenzó con una reunión de amigos y terminó en tragedia.
El hallazgo y la confusión inicial
Cerca de las 5 de la mañana, dos jóvenes llegaron desesperados al hospital local alertando que un amigo estaba herido. Cuando la ambulancia llegó al domicilio escoltada por la policía, el médico solo pudo constatar lo peor: el hombre ya estaba muerto.
En el lugar, los efectivos se encontraron con un panorama complejo: cuatro adultos con una «importante ingesta alcohólica». «Como primera medida se realizó un arresto preventivo para determinar el grado de participación de cada uno», explicó Pauli. Sin embargo, con el correr de las horas y el trabajo de la Brigada de Investigaciones, se determinó que ninguno de los presentes era el asesino.
El arma del crimen: ¿una estufa?
Un dato que llamó la atención de los peritos de Criminalística fue la naturaleza de la lesión. La víctima no tenía heridas de arma blanca ni de fuego, sino un fuerte golpe en la zona occipital izquierda. Según la principal hipótesis policial, el agresor habría utilizado una estufa a leña que estaba fuera de su lugar para golpear a la víctima tras una fuerte discusión. De todas formas, la autopsia terminará de confirmar esta teoría.
Allanamiento y detención
La reconstrucción de los hechos permitió identificar a un sospechoso que se había retirado de la casa justo después del ataque. Cerca de las 23:30 del domingo, la policía realizó un allanamiento en el barrio Badén 2, donde detuvieron a un hombre de unos 35 años.
El detenido quedó alojado en la dependencia policial y este lunes enfrenta la audiencia de control de detención, donde se le notificará formalmente la acusación por homicidio.
Fuente: Red 43

