El turismo en Esquel atraviesa una de las temporadas más difíciles de los últimos años. Así lo reconoció Juan Manuel Caplonch, propietario de cabañas turísticas en la ciudad, al sostener que en enero apenas alcanzó entre un 50% y 55% de reservas, un número similar al del año pasado, pero sin el habitual repunte de turistas de paso. Además, se registraron cancelaciones vinculadas directamente a los incendios en la zona.
El emprendimiento cuenta con 11 cabañas y 65 camas, aunque actualmente solo siete unidades están operativas, con una ocupación que ronda el 50%.
“La facturación cayó fuerte y los costos se dispararon. Sostener la estructura se volvió muy complejo”, explicó. Para sobrevivir, debieron reducir personal, bajar gastos y buscar alternativas como alquileres permanentes.
“Esta temporada de verano fue un cachetazo fuertísimo. Desde el 5 de enero la actividad prácticamente se frenó”, afirmó.
Además de las cabañas, Caplonch es concesionario de dos campings agrestes en Lago Verde, que tuvieron buen movimiento para Año Nuevo, pero debieron cerrar el 4 de enero por el incendio en la zona norte del Parque Nacional Los Alerces. Si bien no hubo daños edilicios, confirmó que se quemó una parte importante del parque.
El prestador advirtió que los incendios suelen darse a fines de febrero, pero este año arrancaron en pleno inicio de temporada, lo que impidió trabajar el período más fuerte. “No vivíamos algo así desde 1996”, comparó.
Finalmente, lamentó que tras la pandemia el turismo regional no logra recuperarse, golpeado por incendios, falta de nieve y una seguidilla de factores que siguen poniendo en jaque al sector.
Fuente: EQSNotas

