Mientras arriesgan sus vidas para salvar el Parque Nacional Los Alerces y Puerto Patriada, los brigadistas de Parques Nacionales denuncian salarios de miseria y años de abandono estatal. «Los héroes también merecen llegar a fin de mes», sentenciaron en medio del humo.
En plena emergencia ígnea, los brigadistas de la Patagonia han decidido alzar la voz para visibilizar una realidad que el humo suele tapar.
Sueldos de «administrativos» para tareas de alto riesgo
El reclamo es concreto: salarios dignos y estabilidad laboral. Actualmente, un brigadista que pone el cuerpo en los focos más peligrosos percibe entre $650.000 y $850.000 mensuales. Estas cifras no solo están por debajo de la canasta básica local, sino que los dejan en una situación de desventaja insólita: hoy cobran menos que un empleado administrativo de su misma área que no corre riesgos físicos.
Los puntos clave del conflicto:
Paritarias congeladas: Denuncian que el gobierno de Javier Milei no ha reabierto la negociación salarial para Parques Nacionales desde 2022.
Exclusión total: Durante 2024, el sector fue directamente excluido de las paritarias sectoriales, profundizando la pérdida del poder adquisitivo.
Inestabilidad: El reclamo por el pase a planta permanente sigue siendo una promesa incumplida, manteniendo a quienes cuidan el patrimonio ambiental en una eterna precariedad.
«Abran paritarias»
Bajo el lema «Abran paritarias ya», los brigadistas exigen que el reconocimiento social se traduzca en hechos. Se definen como «héroes en silencio», pero advierten que la vocación no alcanza para alimentar a sus familias.


