Un hecho de extrema crueldad generó conmoción en la zona rural comprendida entre el paraje Los Tamariscos y la localidad de Facundo, donde fueron hallados más de veinte perros muertos colgados en el alambrado de una estancia.
La escena fue advertida por vecinos, viajeros y turistas que transitan habitualmente por el camino rural. Según relataron, los cadáveres comenzaron a observarse durante los primeros días de 2026 y presentan un avanzado estado de descomposición. En algunos casos, los cuerpos ya no tienen pelaje producto del paso del tiempo, lo que acentúa el impacto visual y la gravedad de la situación.
De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar, algunos de los animales habrían sido ultimados con disparos, mientras que otros presuntamente habrían sido envenenados. No obstante, hasta el momento no existe confirmación oficial sobre las causas de muerte ni sobre la autoría del hecho.
Entre las versiones que circulan entre pobladores rurales se menciona que algunos de los perros pertenecerían a establecimientos cercanos y que habrían sido sacrificados tras ser señalados como responsables de ataques a ovejas. Otra hipótesis apunta a la presencia de perros vagabundos en el área. Sin embargo, ninguna de estas explicaciones fue corroborada por autoridades competentes.
Quienes recorren la zona indicaron que los cuerpos pueden pasar desapercibidos si se transita a alta velocidad, pero resultan claramente visibles cuando se circula lentamente por el camino, que además presenta deterioro en su traza.
El caso genera preocupación no solo por la crueldad del hecho, sino también por sus posibles implicancias legales. La legislación vigente contempla sanciones para actos de maltrato y crueldad hacia los animales, por lo que se espera que las autoridades analicen lo ocurrido a fin de esclarecer las circunstancias y establecer eventuales responsabilidades.

