En un proceso marcado por la rapidez judicial, la Fiscalía avanzó en menos de un mes con la acusación pública contra un hombre imputado por perseguir y hostigar a su expareja, logrando además que continúe detenido bajo prisión preventiva.
La medida fue dispuesta durante una audiencia de control, donde el juez interviniente consideró que los riesgos procesales siguen vigentes. De esta manera, el acusado permanecerá detenido al menos hasta el 23 de mayo o hasta que se realice la audiencia preliminar, lo que ocurra primero.
El caso se inició tras la detención del imputado, quien fue capturado en flagrancia mientras incumplía una orden judicial que le prohibía acercarse a la víctima. La investigación, encabezada por la fiscal Débora Barrionuevo, permitió reconstruir un patrón de conductas reiteradas que incluyeron ingresos ilegales al domicilio y desobediencia sistemática a las medidas de protección.
Según se detalló, los hechos se produjeron en tres episodios distintos. El primero ocurrió en febrero, cuando el hombre ingresó sin autorización a la vivienda. El segundo tuvo lugar el 22 de marzo por la mañana, repitiendo la conducta pese a las restricciones vigentes. Finalmente, ese mismo día por la noche, se produjo el hecho que derivó en su detención, cuando efectivos policiales lograron sorprenderlo dentro del domicilio tras un llamado de auxilio.
La rápida intervención fue posible gracias al refuerzo de los rondines de vigilancia solicitados por la Fiscalía luego del segundo episodio, lo que permitió actuar de manera inmediata ante la nueva intrusión.
Para sostener la prisión preventiva, resultaron clave los informes elaborados por el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) y el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI). Ambos organismos señalaron que la víctima se encuentra en un estado de temor constante e hipervigilancia, producto de las reiteradas conductas del imputado.
Desde la Fiscalía remarcaron que el acusado evidenció una falta total de voluntad para cumplir con las disposiciones judiciales, ignorando de manera reiterada las órdenes dictadas por el Juzgado de Familia.
Con la acusación ya presentada, el caso avanza hacia la instancia de juicio oral. El imputado enfrenta cargos por violación de domicilio en concurso ideal con desobediencia judicial, reiterados en tres oportunidades.
La Fiscalía sostiene que, frente a situaciones de violencia de género donde se incumplen medidas de restricción y se vulnera la intimidad de la víctima, la prisión preventiva resulta fundamental para resguardar su integridad y garantizar el normal desarrollo del proceso judicial.

