La División Sustracción Automotores de Esquel dio un paso clave en la lucha contra los delitos registrales tras un operativo de control realizado este miércoles 29 de abril en la localidad de Trevelin. El procedimiento, enmarcado en las normativas vigentes sobre talleres mecánicos, permitió detectar una irregularidad flagrante en un establecimiento ubicado sobre la calle Lago Rosario.
Durante la inspección de un Volkswagen Voyage, los efectivos notaron rápidamente que la chapa patente delantera no cumplía con los estándares de seguridad oficiales y presentaba rastros de manipulación. Al profundizar la pericia, los agentes confirmaron que la numeración estaba sobregrabada, dejando al descubierto una inscripción distinta debajo de la superficie visible.
La sospecha de los uniformados se confirmó al consultar la base de datos de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor. El sistema reveló que el dominio colocado pertenecía originalmente a un Chevrolet Corsa, lo que dejó en evidencia el intento de «mellizaje» o encubrimiento de la identidad del vehículo.
Ante la gravedad del hallazgo, la Fiscalía de turno intervino de inmediato y ordenó el secuestro de la chapa adulterada, iniciando una causa por infracción al artículo 289 bis del Código Penal. Las autoridades recordaron que este tipo de maniobras constituye un delito federal y adelantaron que los controles preventivos en talleres de la zona continuarán de forma aleatoria para frenar la circulación de vehículos con documentación falsa.

