La ciudad de Esquel despertó este jueves con un clima riguroso que se hizo sentir desde las primeras horas del día. Con una temperatura que alcanzó los -3°C, el amanecer cordillerano estuvo marcado por el frío intenso, obligando a los vecinos a salir bien abrigados para enfrentar la helada.
A pesar del inicio congelante, el pronóstico es alentador para el resto de la jornada. Se espera que las condiciones meteorológicas mejoren considerablemente, permitiendo disfrutar de una tarde agradable bajo el sol patagónico. Las imágenes capturadas esta mañana ilustran la belleza de un paisaje típico de invierno, pero que promete dar un respiro térmico antes de la caída del sol.

