Nación recortó fondos para seguridad vial y eliminó el apoyo a obras menores en el interior. La disolución del ENOHSA obliga a la provincia a buscar fondos de emergencia.
El mantenimiento de la Ruta Nacional 40, columna vertebral del turismo y el comercio cordillerano, ha quedado bajo la lupa tras el último recorte de fondos nacionales. En mayo de 2026, el ajuste en seguridad vial y mantenimiento de rutas alcanzó cifras alarmantes, superando los $1.700 millones en toda la provincia.
Para nuestra región, esto significa una reducción crítica en la señalización y el bacheo preventivo, factores fundamentales para una ruta que enfrenta condiciones climáticas extremas durante el invierno. Además, el recorte afecta directamente al turismo, ya que el estado de las calzadas es un reclamo constante de quienes visitan la zona.
El interior, el más afectado
La eliminación de las partidas para «obras menores» y la desaparición del ENOHSA golpea con fuerza a las pequeñas comunas del interior cordillerano. Proyectos de redes de agua y mejoras urbanas básicas, que dependían del financiamiento federal, han quedado paralizados. Ahora, la provincia de Chubut se ve obligada a una reingeniería financiera para intentar cubrir con recursos propios el vacío que deja el Estado Nacional en el saneamiento y la infraestructura social de la cordillera.

