Trabajadores del CONICET, CNEA, INTA e INTI confluirán este miércoles en un reclamo unificado. Denuncian fuertes recortes presupuestarios, parálisis de proyectos y el riesgo de una nueva «fuga de cerebros» financiados por el Estado.
En una jornada marcada por la articulación inédita entre diversos sectores académicos y de investigación, la comunidad científica de Bariloche se concentrará este miércoles 12 de agosto a las 17:00 horas en el emblemático Centro Cívico. La movilización, que se enmarca en la campaña nacional “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”, busca visibilizar el crítico escenario que atraviesa el sistema científico-tecnológico del país.
La protesta reúne a sectores que hasta hace poco se manifestaban por separado: trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), junto a integrantes del Frente Universitario.
El eje articulador del reclamo gira en torno a la pérdida acelerada del poder adquisitivo salarial, el recorte de partidas presupuestarias para investigaciones en marcha y la concreción de cesantías laborales en dependencias estratégicas.
«Fuga de cerebros»: la pérdida de una inversión estatal de 15 años
Entre los puntos más alarmantes señalados por las organizaciones participantes se encuentra la interrupción de las becas postdoctorales y el vaciamiento de expectativas para los científicos altamente especializados.
Ignacio Cortés, referente sindical de ATE en el Centro Atómico Bariloche, advirtió sobre la paradoja de interrumpir las trayectorias de profesionales cuyo proceso educativo fue costeado por el mismo Estado argentino:
“Argentina forma a una persona durante 15 años y después le dice: ‘Mirá, no tengo para darte ninguna perspectiva de desarrollo acá’”.
El dirigente explicó que el trayecto formativo estándar comprende una carrera de grado universitariamente completa, seguida por un doctorado de aproximadamente cinco años y instancias de posdoctorado que demandan otros dos o tres años. Sin garantías de estabilidad ni absorción institucional, la única alternativa para decenas de especialistas formados localmente comienza a ser el éxodo profesional hacia países que demandan sus capacidades, perdiendo así el capital invertido.
Tensión en la CNEA: despidos sin revertir en la sede local
La situación en la Comisión Nacional de Energía Atómica añade tensión al conflicto global. Si bien las protestas en este organismo comenzaron por la fuerte depreciación del salario respecto a la inflación, con el correr de los meses el reclamo mutó ante el congelamiento de proyectos claves y la baja de contratos.
El punto más álgido ocurrió con la concreción de 60 despidos a finales de junio. Aunque posteriormente se logró la reincorporación de ocho agentes a nivel nacional, la seccional de Bariloche no registró ninguna reincorporación, manteniendo las cesantías en la localidad cordillerana.
Una sola voz en todo el país
Frente al avance del ajuste sobre el sector, los distintos organismos decidieron coordinar acciones públicas en las últimas semanas para evitar que los reclamos queden fragmentados. La concentración en Bariloche funcionará en simultáneo con réplicas en distintos puntos de la Argentina, en un intento por demostrar cohesión en la defensa del futuro tecnológico y educativo del país.

