La ciudad de Esquel enfrenta una situación hídrica crítica, evidenciada por la baja presión y la falta de reservas de agua, especialmente en los barrios más altos. Mauricio Matteos, Jefe del Servicio Sanitario de la Cooperativa, explicó que la crisis se debe a condiciones climáticas extremas: «Este año las precipitaciones fueron menor del 50%. No hay nieve en la montaña».
Estos factores, combinados con los días secos y de calor, han provocado una notable baja de presión y hasta la falta total de suministro en ciertos sectores de la ciudad.
Regulación nocturna y pedido de medidores obligatorios
Ante el riesgo de desabastecimiento, la Cooperativa ha implementado regulaciones en el servicio durante la noche. El objetivo de estas interrupciones temporales es que las viviendas en zonas altas, cercanas a los tanques de reserva, logren recuperar sus niveles para asegurar la provisión de agua durante el día.
Matteos lamentó que «no todos cuidan el agua o riegan de la forma más adecuada», lo que agrava la situación. Por ello, la Cooperativa ha elevado un pedido formal para implementar medidas de control más estrictas sobre el consumo:
Primera Infracción: Se busca obligar al vecino infractor a instalar un micromedidor en su casa, asumiendo el costo del dispositivo.
Cobro Medido: Luego, el vecino debería «pagar por agua consumida medida».
Esta medida tiene como fin concientizar al usuario, permitiéndole «ver cuánto está derrochando o se le está yendo por alguna pérdida».

