La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá el miércoles para fijar posición ante el inminente debate de la reforma laboral el próximo 27 de febrero, donde el gobierno pretende convertir en ley la iniciativa. La central sindical ya anticipa un escenario de confrontación política.
Según trascendió, la mayoría de los dirigentes coincide en que no es momento de impulsar nuevas medidas de fuerza. En cambio, apuestan a una estrategia judicial en caso de que la ley sea sancionada.
Desde la central obrera advirtieron que intentarán que los senadores que respalden la iniciativa enfrenten el costo político de su voto, mientras analizan impugnaciones ante la Justicia por los artículos que consideran contrarios a garantías constitucionales.
Fuente: NA

