El juicio por el incendio que arrasó 70 hectáreas en la zona de Nahuelpan ya empezó y las posturas quedaron más que claras desde el minuto uno: mientras la Fiscalía asegura que Héctor Gabriel Quilaqueo prendió fuego de manera intencional en medio de un conflicto vecinal, la defensa sostiene que todo fue un accidente y denuncia una “persecución política”.
El hecho ocurrió el 26 de enero de 2025, en pleno verano y con condiciones ideales para el desastre: 27 grados, viento fuerte y campo seco. El fuego consumió 70 hectáreas, 1200 metros de alambrado y puso en peligro a tres familias vecinas.
Durante la apertura del juicio, la fiscal María Bottini remarcó que hay cuestiones que ya están probadas: Quilaqueo estaba en el lugar, sufrió graves quemaduras y terminó internado en terapia intensiva. También quedó acreditado que tomó fotos con su celular Samsung J2 antes y durante el incendio.
Ahora, el debate pasa por determinar si actuó con intención de provocar daños o si todo se descontroló accidentalmente.
La Fiscalía sostiene que el acusado quiso perjudicar a la familia Aguado en medio de un conflicto previo y que, como conocedor de la zona, sabía perfectamente el riesgo que implicaba encender fuego en esas condiciones.
Del otro lado, la defensa asegura que Quilaqueo jamás quiso generar semejante incendio y apuntó contra una supuesta persecución vinculada a su pertenencia a una comunidad originaria.
En los próximos días declararán policías, vecinos, peritos informáticos y especialistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego. Ahí empezará a jugarse la parte más caliente del juicio.
Fuente: MPF Chubut

