En paralelo al combate del incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces, un equipo de profesionales lleva adelante un trabajo clave de asistencia veterinaria para acompañar a los productores que dependen de la actividad ganadera en la zona.
El médico veterinario Andrés Buffoni explicó que desde hace varios días se encuentran trabajando junto a las autoridades y a las familias afectadas para atender a los animales alcanzados por el fuego. Según indicó, el equipo se puso a disposición del personal del parque, de la Secretaría de Gobierno de Chubut y de veterinarios privados que se ofrecieron a colaborar ante la emergencia.
Actualmente, la asistencia se concentra en cuatro pobladores dedicados a la producción animal, principalmente de vacas y caballos. Buffoni señaló que una de las principales dificultades es el acceso a los sitios de veranada, muchos de los cuales se encuentran en zonas de difícil llegada y directamente afectadas por el incendio. Esta situación complica la evaluación total del impacto, ya que aún no se pudo determinar cuántos animales podrían estar comprometidos.
Respecto al estado sanitario, el veterinario destacó que el impacto directo fue menor al esperado. Informó que solo dos productores registraron vacas con lesiones por quemaduras en las pezuñas, las cuales ya fueron atendidas y se encuentran fuera de peligro, bajo control permanente. Sin embargo, advirtió que persiste un alto nivel de incertidumbre, dado que cerca del 40% de los animales de cada productor aún no pudo ser localizado por encontrarse en zonas consideradas calientes.
Buffoni confirmó que se registraron pérdidas, aunque en un porcentaje reducido. Precisó que aproximadamente el 10% de los animales encontrados estaban muertos, mientras que el número de lesionados también fue bajo. El seguimiento y control sanitario continúan de manera constante a medida que las condiciones lo permiten.
El veterinario explicó además que el trabajo se fue reorganizando conforme los productores lograron asegurar primero sus viviendas y luego avanzar sobre la situación del ganado. En ese contexto, destacó que existe una red de veterinarios en estado de alerta para reforzar la asistencia si la demanda se incrementa.
De cara a la próxima etapa, Buffoni señaló que el principal desafío será garantizar la alimentación de los animales, ya que las zonas habituales de pastoreo no estarán disponibles. En ese sentido, indicó que ya se trabaja junto al INTA en una planificación estratégica para evitar que el ganado pierda peso y asegurar su bienestar.

