El Congreso se encamina a debatir la próxima semana el nuevo Régimen Penal Juvenil, luego de que el oficialismo lograra dictamen favorable en el Senado. La iniciativa ya fue aprobada en Diputados y reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad.
El proyecto contempla sanciones diferenciadas según la gravedad del delito. Para hechos con penas menores a tres años se descarta la prisión, mientras que para delitos con penas de entre tres y diez años —que no hayan ocasionado muerte o lesiones graves— se priorizan medidas socioeducativas y alternativas.
En casos de delitos graves, la pena podrá alcanzar hasta 15 años de prisión, aunque se prohíbe expresamente la prisión perpetua. Además, se establece que los menores deberán cumplir las sanciones en establecimientos especiales, separados de adultos.
Desde el oficialismo, Patricia Bullrich aseguró que la reforma busca terminar con la “impunidad” y garantizar justicia para las víctimas.
Fuente: NA

