En un contexto de jornadas exigentes y trabajo constante, los Bomberos Voluntarios de El Hoyo expresaron públicamente su agradecimiento a las personas y organizaciones que realizaron donaciones para fortalecer su tarea. En medio de días intensos de compromiso con la comunidad, los gestos solidarios no pasaron desapercibidos y fueron destacados como un impulso clave tanto en lo material como en lo humano.
Desde el cuartel señalaron que detrás de cada aporte hay vecinos y grupos que decidieron involucrarse activamente, acompañando a quienes cumplen funciones esenciales en situaciones de emergencia. La ayuda recibida permite mejorar la capacidad operativa y afrontar intervenciones que, muchas veces, se desarrollan en condiciones adversas.
Entre los reconocimientos, mencionaron a la Red de cooperación del barrio La Boca, que gestionó y acercó donaciones realizadas por la comunidad. Entre ellas se encuentra una motosierra donada por el Merendero Los Copitos y una manga de tela aportada por el movimiento “A tu lado soy Feliz”. Desde la institución remarcaron que estos gestos, surgidos a la distancia, demuestran que la solidaridad no reconoce kilómetros y que el apoyo puede llegar incluso desde otros puntos del país cuando la situación lo requiere.

También destacaron el acompañamiento de Adultos en Movimiento El Bolsón, que acercó donaciones de vecinos comprometidos con la realidad que atraviesa la región. A su vez, agradecieron de manera especial a Milagros Belén, Lucas Sánchez, Verónica Alanis y Jerónimo Llanos por sus aportes y su disposición permanente para colaborar.
Un reconocimiento particular fue para la familia Canario, que donó un grupo electrógeno, una herramienta fundamental cuando las intervenciones se realizan en sectores sin acceso a energía eléctrica. Este tipo de equipamiento resulta clave en operativos nocturnos, en zonas rurales o ante cortes prolongados de suministro, donde garantizar iluminación y funcionamiento de herramientas puede marcar la diferencia.
Desde el cuartel subrayaron que cada aporte suma. No solo en términos materiales, sino también como señal concreta de acompañamiento social. En tiempos en que las instituciones de respuesta dependen en gran medida del respaldo comunitario, el apoyo recibido refuerza el vínculo entre los bomberos y la comunidad a la que asisten.
El reconocimiento público no solo pone en valor las donaciones, sino que también visibiliza el rol fundamental que cumplen los Bomberos Voluntarios en la región y la importancia de sostener redes solidarias activas ante cualquier eventualidad. Según expresaron, estos gestos les recuerdan que no están solos y que el acompañamiento de la comunidad es real y constante.

