El cuerpo de Bomberos Voluntarios de Esquel dio un paso clave en la mejora de su operatividad al sumar equipamiento de avanzada y suministros esenciales que optimizan la respuesta ante distintos tipos de emergencias. La inversión, impulsada por el acompañamiento de la comunidad, organizaciones locales e instituciones, representa un salto de calidad en términos de seguridad, eficiencia y capacidad de intervención.
En los últimos días, la institución incorporó herramientas fundamentales para el trabajo diario, entre las que se destacan equipos de respiración autónoma, indumentaria especializada para incendios estructurales y forestales, herramientas de rescate y una cámara térmica de última generación. Este tipo de tecnología resulta determinante en escenarios críticos, donde cada segundo influye en la toma de decisiones.
El jefe del Cuerpo Activo, David Viaytes, destacó el impacto directo de esta incorporación en el servicio que brindan a la comunidad. Explicó que parte del equipamiento ya se encuentra en uso dentro de los vehículos operativos y remarcó que todos los recursos están destinados a fortalecer la respuesta ante emergencias.
Uno de los avances más significativos está vinculado a los nuevos equipos de respiración autónoma. Según detalló Viaytes, se trata de dispositivos más livianos, con mayor autonomía y mejor rendimiento, lo que permite a los bomberos trabajar durante más tiempo en condiciones adversas, especialmente en incendios estructurales. A esto se suma la incorporación de equipamiento específico para incendios forestales, con tecnología homologada y de alta calidad, proveniente del exterior, que mejora notablemente el desempeño en terrenos complejos.
También se integraron herramientas clave para el trabajo en campo, como motosierras y equipamiento forestal, que amplían las capacidades operativas en escenarios de incendios rurales o de gran extensión, una problemática cada vez más relevante en distintas regiones del país.

Otro de los elementos centrales es la cámara térmica, considerada una herramienta indispensable en la actualidad. Este dispositivo permite detectar focos de calor que no son visibles a simple vista, facilitando la localización de personas, la identificación de puntos críticos y la optimización de las tareas de extinción. Desde la empresa Argenfire, Marcelo Radrizzani explicó que este tipo de tecnología funciona como “los ojos del bombero” en un incendio, ya que brinda información en tiempo real para tomar decisiones más precisas y seguras. Además, el equipo adquirido cuenta con un software especial que amplía sus aplicaciones, pudiendo utilizarse en rescates, intervenciones con materiales peligrosos y situaciones de triage médico.
El crecimiento en equipamiento fue posible gracias a un trabajo conjunto entre distintos actores de la comunidad. Desde la institución destacaron especialmente el rol de los vecinos, organizaciones y entidades que realizaron aportes y donaciones. Entre ellos se encuentran un grupo electrógeno donado por Ada González, una motobomba de alta y baja presión aportada por Churry Moto Repuestos, y una cámara térmica y equipos de respiración autónoma financiados por la Municipalidad de Esquel.
También se sumaron cajas de herramientas, pecheras para comunicación y botines gracias a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, además de cascos, indumentaria y antenas Starlink adquiridas con fondos de la comunidad. Incluso se incorporó una motosierra donada por el Consejo de la Magistratura, reforzando el equipamiento forestal.
Este tipo de inversiones no solo mejora la capacidad de respuesta inmediata, sino que también eleva los estándares de seguridad para los propios bomberos, un aspecto clave en intervenciones de alto riesgo. La incorporación de tecnología de última generación se alinea con las tendencias actuales en servicios de emergencia, donde la innovación y la capacitación constante marcan la diferencia en la protección de vidas y bienes.
Fuente: EQS NOtas

