La Escuela N.º 210, ubicada en el barrio Badén de Esquel, junto al Jardín N.º 450 y al ISET N.º 815 que comparten el edificio, lleva casi un mes sin funcionar en su edificio principal debido a que las nuevas calderas instaladas aún no fueron aprobadas por la empresa de gas.
La directora del establecimiento, Gabriela Toledo, señaló que los trabajos quedaron concluidos, pero la habilitación depende de la prueba de hermeticidad que debe aprobar Camuzzi Gas del Sur. Hasta hoy no se ha fijado un plazo concreto para la aprobación.
Mientras tanto, las clases se dictan en aulas prestadas dentro del edificio de la Universidad del Chubut (Centro de Encuentro) y en espacios improvisados como galerías y pasillos. Además, el comedor escolar permanece suspendido; durante los encuentros presenciales solo se entrega una colación sencilla (fruta u otro alimento que no requiera elaboración).
El edificio arrastra problemas de calefacción desde octubre del año anterior, lo que obliga a la comunidad educativa a adaptarse mientras se resuelve la habilitación de la obra de gas.
“Según los registros, desde octubre del año pasado hay problemas con la caldera”
Días atrás, la institución compartió un fuerte mensaje en sus redes sociales donde plantearon: «Aquel ambicioso plan de ‘no más de cuatro días’ de trabajo ha decidido trascender las limitaciones del calendario».


