Efectivos de la Policía Federal lograron capturar al sospechoso, quien tenía pedido de captura vigente desde 2018. El hombre fue localizado cerca de su lugar de trabajo y ya fue trasladado a Esquel.
Tras casi una década de eludir a la justicia, la libertad de un hombre acusado de abuso sexual con acceso carnal llegó a su fin este miércoles en la localidad de Lago Puelo. El sujeto era intensamente buscado por la Oficina Judicial de Esquel desde el 16 de marzo de 2018, fecha en la que se emitió su orden de captura nacional.
El rastro de la justicia
La detención fue el resultado de un minucioso trabajo de la División Unidad Operativa Federal Esquel de la Policía Federal Argentina (PFA). Los agentes, mediante el cruce de datos en sistemas informáticos y tareas de campo permanentes, lograron rastrear el paradero del prófugo en la región cordillerana.
Según informaron fuentes oficiales, las tareas investigativas permitieron identificar la rutina del sospechoso, quien residía en Lago Puelo y mantenía una vida aparentemente normal. El operativo se desplegó de manera estratégica en las inmediaciones de su puesto de trabajo, donde fue interceptado por los efectivos federales. A pesar de la sorpresa, la detención se concretó sin incidentes ni resistencia por parte del acusado.
Traslado y situación procesal
Inmediatamente después de ser esposado, el hombre fue trasladado bajo custodia a la ciudad de Esquel. Actualmente, se encuentra alojado en la sede de la División Operativa Federal, donde quedó incomunicado a la espera de las diligencias judiciales de rigor.
El éxito del procedimiento pone fin a una búsqueda que llevaba exactamente siete años y diez meses, devolviendo a la órbita judicial una causa de extrema gravedad por la naturaleza del delito imputado. Desde la fuerza destacaron que estas acciones forman parte de un plan sistemático de control preventivo y monitoreo de requerimientos judiciales en toda la zona andina.

