La empresa argentina Fate anunció el cierre definitivo e inmediato de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires, y confirmó el despido de 920 empleados.
Se trata de la mayor planta de neumáticos del país, con una capacidad productiva superior a los cinco millones de unidades anuales.
La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, aclaró que no se trata de un concurso preventivo ni de un proceso de reestructuración. Según indicaron, será un cierre definitivo con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
Fuentes cercanas a la empresa señalaron que “es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde: empleados, proveedores y bancos”.
Los motivos
La compañía atribuyó la decisión a cambios en las condiciones de mercado y a una pérdida sostenida de competitividad.
Entre los principales factores mencionados figuran:
Un fuerte incremento de importaciones, especialmente de origen chino.
Sobrecarga impositiva y restricciones cambiarias.
Costos laborales elevados y baja productividad.
Desde la empresa sostienen que fabricar neumáticos en Argentina se volvió más costoso que importarlos.
RECLAMO DE TRABAJADORES
Tras la sorpresiva decisión, los trabajadores se movilizaron al predio de la empresa para reclamar por sus fuentes de trabajo. Se vivieron momentos de tensión ante la llegada de fuerzas de seguridad ante una posible intención de toma de la planta.
Finalmente, en horas del mediodía, el gobierno dictó la conciliación obligatoria a los fines de que las partes se sienten a conversar sobre la situación.
Fuente: NA

