En la localidad de Lago Puelo —provincia de Chubut— se abrió esta semana un nuevo juicio por jurados contra el médico F.D, acusado de abusar sexualmente de una paciente durante una consulta médica en julio de 2018. La fiscalía presentó su teoría del caso ante un tribunal popular, y ahora corresponde a los ciudadanos-jurado definir si el profesional es culpable o inocente.
Según la acusación, la víctima había concurrido al consultorio para una ecografía tras un desgarro muscular, y en una segunda visita para un drenaje linfático. En esa última consulta, denunció que Díaz desvió el tratamiento: mientras ella estaba acostada boca abajo en la camilla, habría recibido tocamientos que excedieron cualquier práctica médica, siendo inmovilizada por el profesional en una situación de absoluta indefensión.
La fiscalía describió el hecho como un abuso sexual cometido con violencia, apelando a la asimetría de poder entre médico y paciente, y remarcó que se presentó con amenazas: según el relato, Díaz habría dicho: “Te quedás quietita y calladita la boca, que acá nos conocemos todos, no se te ocurra hacer quilombo”.
Para respaldar la acusación, se anticiparon pruebas periciales de tipo psicológico que describen en la víctima síntomas compatibles con estrés postraumático, persistentes hasta la actualidad —un dato relevante que da peso a la denuncia, al mostrar impacto psicológico real.
La defensa, por su parte, rechaza los cargos en su totalidad y asegura que la denuncia es falsa, cuestionando la veracidad de los relatos y la interpretación de los hechos expuestos por la acusación.
Con la presentación de la teoría del caso ya realizada, el proceso ingresó a la etapa de producción de pruebas, que incluirá tanto testimonios como peritajes. Será el jurado popular —compuesto por ciudadanos comunes de la comunidad— quien finalmente debe determinar la culpabilidad o inocencia del médico.

