Emiliano Figueroa, exdirector de la Escuela N° 779, y Alejandro Altamirano deberán enfrentar un juicio oral. La fiscal María Bottini explicó que investigaron cheques cobrados personalmente, facturas presuntamente falsas y compras de pollo y otros productos que no figurarían entre los alimentos efectivamente ingresados al establecimiento.
Una investigación por el manejo de fondos destinados a la alimentación de estudiantes de la *Escuela N° 779 de Corcovado* llegará a juicio oral luego de que la Justicia rechazara los planteos realizados por la defensa de los dos imputados.
Los acusados son *Emiliano Figueroa, quien se desempeñaba como director del establecimiento, y Alejandro Altamirano, quien habría intervenido como proveedor. La Fiscalía investiga al menos 31 hechos ocurridos entre mayo de 2023 y septiembre de 2024.
La fiscal general de Esquel María Bottini brindó detalles del caso en una entrevista con *FM del Lago* y explicó cómo, según la acusación, habría funcionado la maniobra.
Uno de los puntos centrales está relacionado con los cheques correspondientes a partidas destinadas a comprar alimentos para los estudiantes.
Según Bottini, esos valores debían emitirse a nombre de los proveedores. Sin embargo, la acusación sostiene que Figueroa los colocaba a su propio nombre y posteriormente los cobraba personalmente por ventanilla en el Banco del Chubut.
“Ahí se pierde la trazabilidad”, explicó la fiscal al describir el momento en el que el dinero pasaba a efectivo.
Pollos facturados que no habrían llegado a los chicos
La investigación también comparó las facturas utilizadas para rendir las partidas con los registros de alimentos que efectivamente ingresaban a la escuela.
Según la Fiscalía, aparecieron productos facturados que no constaban en los libros de ingreso del establecimiento.
Entre los ejemplos figuran compras de pollo y tapas de empanadas que, de acuerdo con la acusación, no se correspondían con el refrigerio previsto para los estudiantes.
“Se facturan pollos, por ejemplo, en varias oportunidades, los cuales nunca se los dieron a los alumnos”, señaló Bottini.
La Fiscalía sostiene además que se utilizaron comprobantes sin respaldo real para justificar distintas operaciones.
Figueroa está acusado de peculado en concurso ideal con uso de documento público falso, mientras que Altamirano está imputado como partícipe primario.
El caso irá a juicio
Durante la audiencia preliminar, la defensa de ambos imputados pidió el sobreseimiento y planteó una reformulación de los hechos.
El juez rechazó ambos planteos y resolvió que la causa avance a juicio oral.
Ahora resta establecer la fecha del debate y la integración del tribunal. Por encontrarse involucrado un funcionario público, el juicio deberá desarrollarse ante un tribunal mixto.
Bottini remarcó también que la investigación sobre este caso no debe extenderse como una generalización sobre el sistema educativo y destacó el compromiso de docentes y equipos escolares que diariamente trabajan para garantizar una alimentación adecuada a niños y adolescentes.

