La Cooperativa de Servicios Públicos de Esquel advirtió que la situación del suministro de agua potable atraviesa un momento crítico y que, si el nivel de consumo no disminuye, podrían implementarse cortes de agua en áreas extensas de la ciudad. Así lo confirmó el gerente de Servicios Sanitarios, Mauricio Mateos, al describir un escenario marcado por cisternas al límite y captaciones en constante descenso.
Luego de una leve mejoría registrada la semana pasada, el retorno de las altas temperaturas y la persistencia del riego fuera de horario provocaron un nuevo deterioro de las reservas. Según explicó Mateos, desde el domingo las cisternas dejaron de recuperarse durante la noche y actualmente se encuentran en niveles bajos, lo que compromete el normal abastecimiento.
El gerente detalló que las captaciones superficiales del Arroyo Esquel y la Laguna registraron una caída aún mayor que la observada días atrás. Frente a esta situación, la Cooperativa implementó restricciones en determinados sectores durante la siesta y la noche, con el objetivo de garantizar el suministro a los vecinos que viven en zonas más altas y lograr una mínima recuperación de las cisternas. Sin embargo, advirtió que estas medidas ya no están alcanzando, ya sea por la disminución del caudal disponible o porque algunos usuarios continúan regando en horarios en los que no hay controles.
Ante este panorama, Mateos fue claro respecto a las decisiones que podrían tomarse en el corto plazo. Señaló que se evalúa la aplicación de cortes rotativos de hasta 12 horas en sectores amplios, una medida que ya se utiliza en otras ciudades afectadas por crisis hídricas. “Si el consumo general no baja y las captaciones siguen bajando, vamos a tener que realizar esos cortes en áreas grandes para poder distribuir el agua potable”, sostuvo.
El responsable de Servicios Sanitarios indicó que la Cooperativa intentará postergar esta alternativa el mayor tiempo posible, debido a la complejidad técnica que implica vaciar y volver a presurizar las cañerías. No obstante, recordó que el período más crítico aún no terminó. “Estamos a fines de enero recién y queda todo febrero y parte de marzo, por lo menos hasta que llegue la época de precipitaciones”, advirtió.
Desde la entidad remarcaron que la restricción del riego no responde a una decisión arbitraria, sino a una limitación concreta del sistema. Mateos explicó que el nivel actual de captación está muy cerca de no alcanzar para cubrir el consumo humano, que debe ser la prioridad del servicio.
El gerente atribuyó gran parte del problema a un ciclo seco prolongado, al señalar que durante el año pasado las precipitaciones alcanzaron apenas el 50% de lo que sería normal, lo que impactó directamente en las fuentes de abastecimiento.
En cuanto a las soluciones estructurales, mencionó el proyecto de Buitrera, aunque aclaró que se trata de una obra de largo plazo, con un tiempo de ejecución estimado en al menos dos años. Mientras tanto, enfatizó que ninguna infraestructura será suficiente sin un cambio de hábitos en la comunidad.
Finalmente, Mateos remarcó la necesidad de concientizar sobre el uso responsable del agua, reducir pérdidas tanto del sistema como de los usuarios y avanzar en la micromedición domiciliaria. “Si no concientizamos el consumo y no hacemos la micromedición, no hay agua que alcance”, concluyó.
Fuente: Red 43

