Cinco obras sociales sindicales quedaron oficialmente en situación de crisis y ahora deberán presentar un plan urgente para evitar sanciones más graves.
La Superintendencia de Servicios de Salud detectó irregularidades administrativas, problemas financieros y fallas en la atención médica que, según el Gobierno, ponen en riesgo el funcionamiento de las entidades.
Entre las obras sociales afectadas aparecen las de empacadores de fruta, serenos de buques, modelos argentinos, trabajadores jerárquicos del subte y maquinistas de teatro y televisión.
El Gobierno otorgó un plazo de 15 días hábiles para presentar un programa de saneamiento y recuperación. Si no cumplen, podrían ser intervenidas o perder la autorización para operar.
Según los informes oficiales, las auditorías revelaron altos niveles de endeudamiento y dificultades para garantizar prestaciones médicas básicas.
Desde Nación sostienen que buscan “más transparencia y control” en el sistema de salud sindical, mientras continúan avanzando sobre entidades con problemas de solvencia.
Fuente: NA

