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De Chascomús a Esquel: la épica travesía de 2.000 km de Bruno Ricao para cumplir una promesa personal

La ciudad de Esquel fue testigo este fin de semana de la culminación de una proeza que desafía los límites de la resistencia física y mental: el bonaerense Bruno Ricao finalizó su proyecto personal «El Desafío Patagónico» tras recorrer a pie casi 2.000 kilómetros desde Chascomús, Provincia de Buenos Aires.

La travesía, que comenzó el pasado 26 de octubre, tuvo un objetivo claro y ambicioso: llegar a tiempo a la cordillera de Chubut para competir en la exigente carrera de montaña QTrail, que se disputará el próximo 7 de diciembre.

Ricao avanzó de manera completamente autónoma, empujando día tras día un carro que contenía lo mínimo indispensable para la supervivencia en ruta: una carpa, provisiones básicas y elementos de camping. La jornada a jornada lo llevó a cruzar rutas y pueblos, atravesando paisajes cambiantes en un viaje que, según sus propias palabras, se transformó en una profunda introspección.

Al llegar a Esquel, el protagonista compartió con la prensa las profundas motivaciones detrás de la extrema decisión de caminar la distancia.

«Todo empezó con una deuda pendiente, necesitaba hacer un esfuerzo, a ver hasta dónde podía llegar. Esto se me ocurrió después de correr los 21k», explicó Ricao, revelando que su aventura nació de la necesidad de superar su propio límite tras completar una media maratón»

En diálogo con EQSNotas, Bruno Ricao destacó la sorpresa más grande que se llevó en el camino: el poder de la voluntad humana. “Me sorprendió el poder que tiene la mente sobre el cuerpo. Si te aferrás a un deseo, es increíble lo que uno puede llegar a lograr”, aseguró.

El deportista también hizo hincapié en el apoyo inesperado que recibió: “y después el cariño de la gente, que me acompañó y ayudó”.

Consultado sobre los momentos de mayor dificultad en la extensa ruta, el oriundo de Chascomús señaló que las preocupaciones logísticas y la soledad fueron los mayores escollos. “Lo que me angustiaba era no tener señal en el teléfono. Me he acostado un poco bajoneado, pero al día siguiente me levantaba y arrancaba”, concluyó.

Lo que inició como un mero desafío deportivo se convirtió en un testimonio de la determinación humana. La llegada de Bruno Ricao a Esquel no es solo la meta de un impresionante recorrido físico, sino la concreción de una promesa personal que, a días de la QTrail, ya lo consagra como una leyenda del esfuerzo y la perseverancia.

Fuente: EQSNotas

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