El proyecto BioVar Patagonia, desarrollado por científicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, busca combatir una plaga que afecta a las colmenas mediante aceites esenciales de plantas de la región. La investigadora Susana Rizzuto destacó que un nuevo convenio permitirá avanzar hacia ensayos a mayor escala.
Una investigación que comenzó en Esquel a partir de las necesidades de los productores apícolas está dando un nuevo paso para proyectarse a nivel nacional. Se trata de BioVar Patagonia, un desarrollo científico que busca ofrecer una alternativa de origen natural para combatir una de las principales amenazas que afectan a las abejas.
La iniciativa es impulsada desde la sede Esquel de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), por un equipo de investigación encabezado por las doctoras Susana Rizzuto y Rosa María Manzo.
Rizzuto explicó que el proyecto surgió después de la pandemia, cuando decidieron responder a un pedido que los apicultores venían realizando desde hacía tiempo.
“A veces por falta de justamente recursos humanos y recursos financieros, es difícil poder atender las demandas de los productores”, reconoció.
La propuesta comenzó con ensayos a pequeña escala utilizando aceites esenciales de plantas de la región, que se obtienen mediante equipos de destilación disponibles en Esquel.
“Sería un producto orgánico, sin residuos, producido localmente, con un gran potencial de escalabilidad”, explicó la investigadora al referirse a los objetivos del desarrollo.
Un acuerdo que abre nuevas posibilidades
El avance más reciente es el convenio con la provincia de Buenos Aires, que permitirá llevar la investigación a una nueva etapa.
Rizzuto explicó que las instalaciones bonaerenses ofrecen condiciones para realizar pruebas en una escala superior a la que actualmente pueden desarrollar en Esquel.
“Este convenio nos va a posibilitar que nuestro producto se pueda probar a gran escala en el clima en donde se produce la mayor cantidad de miel del país”, destacó.
El proyecto busca combatir el ácaro Varroa destructor, una plaga que puede provocar daños importantes en las colmenas.
Uno de los problemas que enfrentan los apicultores es que los tratamientos químicos utilizados para controlar estos organismos pueden perder efectividad con el tiempo debido a la resistencia que desarrollan los ácaros.
“Cuando tratamos la colmena con productos agroquímicos, lo que va pasando es que generan resistencia y ya nos quedan cada vez menos productos para utilizar”, explicó.
La posibilidad de contar con nuevas alternativas de origen natural podría contribuir al manejo sanitario de las colmenas y abrir oportunidades para los productores interesados en sistemas de producción orgánica.
Ciencia local con posibilidades de generar trabajo
Más allá del aspecto científico, Rizzuto destacó que el proyecto también busca fortalecer la producción regional y generar nuevas oportunidades económicas.
“Nuestra provincia necesita buscar soluciones productivas, algunas otras cuestiones sustentables que se puedan sostener en el tiempo”, manifestó.
En ese sentido, consideró especialmente importante que una investigación desarrollada desde una sede universitaria de Esquel pueda proyectarse hacia otras regiones del país.
“Nosotras investigadoras de una sede chiquita de nuestra universidad, que podamos ofrecer esto para que genere puestos de trabajo en nuestra provincia y de Chubut al país”, expresó.
La investigadora también contó que la universidad comenzó a avanzar en mecanismos de patentamiento, con la posibilidad de que, si el producto llega a comercializarse en el futuro, pueda generar ingresos para sostener nuevas investigaciones.
Un camino que todavía continúa
BioVar Patagonia recibió durante 2026 el Certificado de Interés “Bioproducto Argentino”, en la categoría Investigación, un reconocimiento nacional a su composición basada en materiales biológicos.
Sin embargo, el producto todavía se encuentra en etapa de desarrollo y deberá completar las evaluaciones y autorizaciones correspondientes antes de una eventual comercialización.
Para Rizzuto, el avance también demuestra la importancia de mantener la investigación científica en las universidades públicas, incluso en un contexto de dificultades presupuestarias.
“Estamos acostumbrados a que estas cuestiones vengan de Córdoba o Buenos Aires para el resto de todos nosotros. Así que también nos sentimos muy orgullosas de hacer ese camino, que es dificultoso pero que nunca aflojamos”, afirmó.
Desde Esquel, el equipo continuará trabajando junto a los productores y las instituciones vinculadas con la apicultura, con la expectativa de que una solución nacida en la Patagonia pueda contribuir al desarrollo de una actividad productiva de alcance nacional.

