Paloma Pilquimán fue seleccionada para el Festival de Pequeños Gigantes Artistas en La Falda. Criada al ritmo del camperas y el amor familiar, hoy necesita la ayuda de la comunidad para costear el viaje y cumplir su sueño.
En el corazón de Paso del Sapo, a orillas del río Chubut, la música no es solo un pasatiempo; es una forma de vida. Allí crece Paloma Pilquimán, una nena de tan solo 11 años que acaba de recibir una de las noticias más importantes de su corta pero intensa carrera: fue seleccionada como artista solista para representar a la provincia de Chubut en el prestigioso Festival de Pequeños Gigantes Artistas, que se llevará a cabo del 12 al 16 de agosto en La Falda, Córdoba.
Detrás de este enorme logro artístico no hay azar, sino una historia marcada por el esfuerzo rural, la perseverancia y un entorno familiar que late al compás del folklore. El vínculo de Paloma con el acordeón comenzó incluso antes de respirar el aire patagónico: su papá, Adrián, le tocaba el instrumento directo a la panza de su mamá durante el embarazo. Esas primeras melodías germinaron con fuerza. Con los años, lo que nació como un juego se transformó en «Paloma Pilquimán y su Ritmo Campero», un proyecto que ya la llevó a recorrer fiestas populares e incluso a cruzar la cordillera para presentarse en Chile.
A pesar de las luces de los escenarios, Paloma mantiene la frescura de la infancia y tiene muy en claro quiénes son sus verdaderos pilares. «Cuando mi mamá me graba siento más energía», confiesa la pequeña con total naturalidad, resumiendo el rol fundamental de sus padres, quienes la acompañan y sostienen en cada paso del camino.
Una tómbola solidaria para llegar a La Falda
Si bien la selección para el festival cordobés es un reconocimiento al talento y la dedicación de Paloma, también representa un enorme desafío económico para una familia del interior chubutense. Los costos de traslado y estadía son elevados, por lo que ya pusieron en marcha una cruzada solidaria.
«Como padres, sentimos una enorme felicidad por este logro tan importante, fruto de su esfuerzo, dedicación y amor por la música. También sabemos que este desafío implica afrontar los gastos del viaje, por lo que estaremos organizando una tómbola para recaudar fondos y poder acompañarla en esta experiencia tan especial», expresaron sus papás con emoción.
Para que los acordes de Paso del Sapo resuenen con fuerza en los escenarios de Córdoba, la familia apeló a la solidaridad de la comunidad de la provincia, invitando a quienes deseen colaborar ya sea donando premios para la tómbola, comprando números o simplemente difundiendo la iniciativa. Cada pequeño aporte será el impulso para que esta «pequeña gigante» lleve la identidad de la Patagonia a lo más alto del país.
Con información de Red 43.

