El Ministerio Público Fiscal del Chubut expresó su «profunda preocupación» por las presuntas presiones, hostigamientos e intentos de interferencia denunciados por la fiscal jefa de Esquel, María Bottini, y la procuradora de Fiscalía, Cecilia Bagnato, en el marco de la investigación conocida como «AONIKENK».
La causa en cuestión investiga una maniobra de defraudación y administración fraudulenta millonaria en perjuicio de los socios de la Asociación Mutual Aonik Kenk, integrada por empleados de la Cooperativa 16 de Octubre.
La Procuración General, a través de un comunicado, planteó que las manifestaciones públicas de Bottini y el contenido de un audio difundido podrían evidenciar conductas destinadas a condicionar o limitar el avance de la investigación penal.

Y advirtió que, de confirmarse estos hechos, se trataría de una «inadmisible injerencia» en la independencia funcional garantizada por la Constitución a los integrantes del Ministerio Público Fiscal.
Además, remarcó que la autonomía de los fiscales es una garantía esencial del Estado de Derecho y que las investigaciones deben desarrollarse con objetividad, imparcialidad y libres de presiones políticas, institucionales, económicas o de cualquier otra índole.
Finalmente, la Procuración General manifestó su respaldo institucional a Bottini, Bagnato y al resto de los integrantes del MPF Chubut, y aseguró que impulsará todas las acciones necesarias para resguardar la independencia del organismo y el normal desarrollo de la investigación.

