El recurso al crédito para cubrir la canasta básica ha alcanzado niveles críticos en el país. Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) manifestaron una profunda preocupación por el fenómeno creciente de familias que se endeudan para hacer las compras cotidianas del hogar y que, posteriormente, caen en el incumplimiento de sus pagos.
Salvador Femenia, vocero de la entidad pyme, remarcó la gravedad del escenario social al diferenciar el endeudamiento de inversión del endeudamiento de subsistencia: “El simple hecho de tomar deuda para consumos corrientes ya es un problema. Cuando te endeudás para comer, estamos en problemas”. Asimismo, el dirigente advirtió que la incapacidad posterior para devolver esos créditos representa “un síntoma muy malo” dentro de la dinámica económica actual.
Esta conducta de consumo refleja el deterioro de los ingresos frente al costo de vida y se alinea con la contracción sostenida del comercio minorista. Según el último relevamiento nacional de la entidad, las ventas cayeron un 2,7% interanual en agosto, acumulando un ciclo prolongado de caída del consumo que impacta directamente en el día a día de las familias.

