El incendio forestal que azota la zona de El Turbio ha escalado a proporciones alarmantes, afectando ya unas 1.600 hectáreas. La batalla para contener las llamas se complica seriamente debido a un cóctel de condiciones meteorológicas adversas que favorecen la propagación y ponen en peligro al personal de combate.
En las horas de la mañana, aunque se registró un aumento de la temperatura en la zona, la formación de una importante inversión térmica generó un efecto indeseado: poca dispersión del humo. La consecuente baja visibilidad ha resultado crítica, imposibilitando a los medios aéreos trabajar con normalidad, deteniendo una pieza crucial del operativo.
Fuego extremo y vientos récord
La situación en tierra empeoró drásticamente por el incremento en la velocidad del viento, lo que provocó una reactivación de focos y un rápido avance del fuego.
Los especialistas califican el comportamiento del incendio como «extremo». Esta rápida propagación se debe a que las duras condiciones climáticas se suman a la elevada disponibilidad de combustibles vegetales en el terreno.
Alerta por tormentas y evacuación urgente
El pronóstico para hoy introduce un nuevo factor de riesgo. Existe la probabilidad de tormentas aisladas, una condición que, aunque podría traer alivio, en el corto plazo incrementa el peligro sobre la seguridad del personal y la operatividad de los medios aéreos. El mayor riesgo es la posibilidad de que se generen nuevos focos de incendios por rayos.
Ante la proximidad del avance de las llamas, la situación de riesgo se tornó crítica para la población civil. Brigadistas trabajan contra reloj para evacuar a un vecino debido a la cercanía del fuego. La prioridad de los equipos es asegurar la vida humana mientras intentan frenar el avance del devastador incendio en El Turbio.

