La lucha contra el fuego en la zona andina entra en una fase decisiva. Según el último reporte oficial, el incendio ya consumió un total de 14.770 hectáreas, golpeando con dureza no solo matorrales y bosques implantados, sino también valiosos sectores de bosque nativo.
Focos activos y reactivaciones peligrosas
La jornada del lunes fue especialmente compleja. Pasado el mediodía, se detectaron nuevos focos en los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas, sumados a reactivaciones críticas en el campo de Payan Delgado.
Además, los brigadistas detectaron «puntos calientes» dentro del propio perímetro ya quemado, específicamente en sectores como El Coihue, Arroyo Las Minas y La Burrada. Allí, el personal trabajó intensamente enfriando áreas que habían quedado intactas para evitar que el incendio se reinicie desde adentro.
Despliegue total por tierra y aire
Un ejército de 241 brigadistas conforma el operativo de emergencia. El trabajo es extenuante: mientras algunos operan a pie con herramientas manuales en terrenos de difícil acceso como La Condorera, otros se desplazan embarcados hacia Bahía Desafío para reforzar las líneas de defensa.
En las zonas de El Pedregoso y Rincón de Lobos, la situación se mantiene bajo una vigilancia extrema. Si bien se detectaron reactivaciones menores, estas fueron controladas rápidamente por los equipos de tierra.

