La expectativa está puesta en el dato que difundirá el INDEC sobre la inflación de junio. El Gobierno nacional confía en que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) vuelva a desacelerarse y consiga perforar el umbral del 2%, una marca que considera clave para consolidar el proceso de baja de la inflación.
El optimismo oficial encuentra respaldo en las proyecciones de las consultoras privadas. Analytica estimó un 1,8%; C&T y Libertad y Progreso proyectaron un 1,9%, mientras que el Banco Central, mediante el REM, ubicó la inflación en torno al 2%.
La desaceleración estaría explicada por un menor ritmo de aumento en alimentos y bebidas durante la segunda quincena del mes, aunque algunos sectores como Salud, Transporte, Vivienda y tabaco registraron incrementos superiores al promedio.
El antecedente más cercano es el índice de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que alcanzó el 1,8% en junio y acumuló un 16% en el primer semestre. Históricamente, ese indicador suele anticipar el comportamiento del IPC nacional.
Si las previsiones se cumplen, junio se convertirá en el tercer mes consecutivo de desaceleración y permitirá al Gobierno mostrar una nueva mejora en uno de los indicadores económicos que sigue de cerca el mercado.
Fuente: NA

