El tribunal revocó el sobreseimiento del profesional, quien defendió a un condenado por abuso sexual y, casi al toque, asesoró a la propia víctima para favorecer a su ex cliente.
Giro total en los tribunales de Esquel: el Superior Tribunal de Justicia de Chubut le dio luz verde a la Fiscalía para ir a fondo contra un abogado imputado por presunto prevaricato. El letrado había logrado zafar con un sobreseimiento en una instancia anterior, pero el máximo tribunal provincial anuló esa resolución y ordenó que la causa penal siga su curso.
La historia detrás de la maniobra es tan insólita como grave. Todo arrancó cuando un hombre fue condenado por abusar sexualmente de su sobrina, una adolescente con un retraso madurativo. El abogado en cuestión estuvo a cargo de la defensa del agresor. Pero la bomba saltó apenas unos días después de la condena: el mismo letrado asumió la representación legal de la víctima.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, la jugada del profesional no tenía nada de inocente. El abogado se juntó con la menor, la asesoró y la convenció de meter una nueva denuncia. ¿El objetivo real? Armar una jugada que, bajo el chamuyo de beneficiar a la chica, en verdad buscaba tumbar la condena firme contra su ex cliente. Una vez metida la denuncia, renunció formalmente a la defensa del condenado.
Para los jueces del Superior Tribunal, la incompatibilidad de roles fue grosera. Remarcaron que existen sospechas más que suficientes de que el letrado traicionó sus deberes profesionales, metió consejos que buscaban favorecer al abusador y generó un riesgo concreto de dejar impune el delito, vulnerando a la adolescente. Ahora, la causa vuelve a la Oficina Judicial de Esquel para que la investigación avance con el Artículo 271 del Código Penal sobre la mesa.

