El productor rural tiene su establecimiento a 15 kilómetros de Las Plumas. Llegó a criar 1.200 animales, pero la sequía y los depredadores lo obligaron a cerrar. Ahora busca retomar la actividad.
La historia de Eloy Quintero refleja las dificultades que atraviesan algunos productores rurales de la Meseta de Chubut. Desde su campo, ubicado a unos 15 kilómetros de Las Plumas, llegó a tener alrededor de 1.200 animales, pero las condiciones de la región terminaron afectando la continuidad de su actividad.
La sequía y los problemas ocasionados por los depredadores lo llevaron a cerrar el establecimiento y dejar de producir. Sin embargo, lejos de abandonar definitivamente el proyecto, hoy tiene la intención de volver al campo y recuperar su actividad.
Quintero sostiene que los establecimientos rurales no deben quedar vacíos y quiere volver a poner en marcha su producción.
Su historia representa una realidad que atraviesa parte del sector rural de la Meseta, donde las condiciones climáticas y las dificultades propias de la actividad ganadera pueden comprometer la permanencia de los productores.

