El Superior Tribunal de Justicia de Chubut tiró abajo el sobreseimiento de tres imputados por presunto manejo irregular de millones. Para los magistrados, estaban dadas las condiciones para avanzar un juicio y decidió reabrir la causa.
La investigación apunta a la mutual Aonik Kenk, donde, según la Fiscalía, entre 2019 y 2022 se habría armado una especie de “caja paralela” para mover plata por fuera de los controles. ¿Los números? Más de 109 millones de pesos, de los cuales unos 25 millones no aparecen en registros oficiales y tienen destino incierto.
El esquema, siempre según la acusación, incluía cambio de cheques por efectivo —más de 70 millones— y balances que no reflejaban lo que realmente pasaba con la plata.
En 2024, el juez José Luis Ennis había cerrado la causa al considerar que no había delito. Pero ahora el STJ le puso freno: dijo que fue un cierre “prematuro” y que hay elementos suficientes para ir a juicio.
Traducción: la historia está lejos de terminar.
Los jueces fueron claros: que alguien no tenga un cargo formal no lo salva si manejó plata ajena. Y si hay dudas, se discuten en juicio, no se archiva el caso.
Ahora, la causa vuelve a foja activa y se encamina a una audiencia clave. El objetivo de la Fiscalía es uno: llevar todo a juicio oral y que ahí se defina si hubo fraude o no.
Mientras tanto, en Esquel el tema ya huele a escándalo grande.
Fuente: Ministerio Público Fiscal

